martes, 6 de mayo de 2008

94 millones de dólares por punto o ¿Ha cambiado algo?

94 millones de dólares cada punto al alza del Ibex, dólar o punto más o menos. Esa es la cuenta que da de dividir los 200.100.000.000 de US$ que ha inyectado la Fed al sistema financiero, entre el número de puntos que ha subido el Ibex desde el mínimo de la sesión del 10 de febrero hasta los 14.074 puntos del cierre de ayer. La pregunta es, después de tal inyección de dinero, ha cambiado algo? Veamos algunos precios de referencia al cierre de hoy: Pérdidas en los principales índices estadounidenses (Dow Jones: -0,68%; S&P 500: -0,45%; Nasdaq: -0,31%), tras otro cierre máximo, el futuro del crudo West Texas subió hasta los $120,21, el euribor en máximos, el euro se encuentra en máximos en torno a los 1,5546 dólares y el oro, tradicional valor refugio, continúa en torno a los 985 dólares la onza. Como guinda de la torta, el futuro del bund dando vueltas en torno a los 113 puntos.

Los primeros comentarios, luego de la iniciales euforias del mercado posteriores a las primeras inyecciones de liquidez, parecían no muy optimistas: “Es más como una aspirina para el dólar que un remedio para la economía”, a decir de los analistas de Merrill Lynch en su página de internet.

¿Pero cual es el problema real, que a pesar de semejante inyección de dinero los mercados, fuera de la euforia inicial, vuelven al pesimismo previo? Trataremos de explicarlo brevemente.

Desde diciembre la Reserva inició un programa de inyecciones de dinero con una dosis de 40.000 millones de dólares, agregó 60.000 millones de dólares en enero y una suma similar en febrero, y más de 140.000 millones de dólares durante marzo, abril y lo que va de mayo. Si se suman los 100.000 millones de dólares en préstamos a los corredores primarios en el mercado de bonos y los intercambios monetarios con bancos centrales europeos, la Reserva ha comprometido ya más de la mitad de su portafolio de títulos y préstamos de 832.000 millones de dólares.

¿Por qué está la Fed empeñada en inyectar tanto dinero?

Los bancos y demás entes financieros, tienen una gran cantidad de créditos (hipotecarios, pero también no hipotecarios) que forman parte de sus activos. Al subir las tasas de interés y dado que se habían otorgado una gran cantidad de créditos de alto riesgo (dados a personas y empresas con una capacidad de pago no acorde al préstamo que se les otorgó (subprime)), comenzó un proceso de impagos.
Cuando los bancos van a ejecutar las garantías de tales préstamos, se dan cuenta de que los activos que las garantizan no cubren el monto de las deudas correspondientes y aquellos que titularizaron estos créditos y los garantizaron con aseguradoras (monolines), para poder transferir el riesgo a otras instituciones, se percatan de que el valor que se dió a tales títulos no corresponde con su valor real y de que, si se van a ejecutar, las referidas aseguradoras no van a poder hacer frente a una cadena consecutiva de ejecuciones.
Queda un solo cuadro posible: una reducción sensible de los activos de las instituciones financieras. Qué ocurre cuando los activos de cualquier empresa se reducen drasticamente? Que puede suceder que sus pasivos sobrepasen a sus activos. Y ¿Qué ocurre cuando los pasivos de una empresa sobrepasan a sus activos? Sólo dos cosas: a) auxilios financieros (lo que está haciendo la Fed en conjunto con los Bancos Centrales del G-10) o b) cesación de pagos o quiebra.

Pero no estamos hablando de una empresa cualquiera, no estamos hablando de que el ultramarinos de la esquina cerró. Estamos hablando de los principales y más importantes entes financieros del mundo, en los que de manera directa e indirecta millones de personas tienen los ahorros de su vida y los fondos de su jubilación, cuya caída, cierre e incluso rumores de iliquidez pueden hacer tambalear el mismísimo sistema económico actual. Y no hablar de las consecuencias sociales que todos estos hechos pueden generar, lo cual, más que un reportillo aparte, daría casi para un ensayo.

Ante esta minucia, entendemos la desesperación de la Fed y de los principales Bancos Centrales y vemos como el temor a la inflación, que se quiera o no tal inyección de liquidez y la reducción de tipos va a generar, pasan a segundo término.

Con las tasas de interés en descenso y la maquina de imprimir dólares produciendo los cientos de miles de millones de dólares que las autoridades siguen inyectando de manera inorgánica (sin contraprestación en bienes o servicios) en la economía, el valor del dólar sigue derrumbándose frente al euro y el yen.

Comentaba recientemente con una compañera de clases, que no descarto una inflación cercana a los dos dígitos en USA, quizás este mismo año, eso si, la cifra la darían a conocer después de las elecciones. Estaremos atentos desde estadística bursatil al tema de las inyecciones e inflación, pues lo consideramos, en los actuales momentos, con una gran influencia sobre el devenir de los mercados

Quien esto escribe, vivió algunos años en un país con inflación permanente de dos dígitos, llegando en ocasiones al 88% (si, ochenta y ocho por ciento) anual. Aunque el mundo no se acaba, vivir en medio de semejante inflación, requiere una estrategia económica distinta adaptada a esa dinámica.

Esperemos que no nos toque, por el bien de todos. Veremos...

lunes, 5 de mayo de 2008

¿Alcista?, todavía no, gracias.

Mucha euforia alcista. Es suficiente con ver los gráficos de los principales índices bursátiles del día viernes, para evidenciar que la ola alcista invadió nuestro Ibex 35, para, no contento con dejar un gap en la apertura de más de 100 puntos, continuar con los ascensos y romper al alza la mítica cota de los 14.000 puntos, continuar los ascensos y por fin cerrar en los 14.060 puntos.

Ahora bien, ¿es justificable esta gran euforia alcista? ¿comenzamos ya una escalada hasta nuevos máximos históricos? ¿volverán las épocas felices en las que no importa que compremos, irremediablemente subirá de precio?

En alguno de los anteriores reportillos utilizamos la técnica de analizar los principales componentes del ibex para poder tener más claro su probable comportamiento de cara a los días subsiguientes. Para esta primera actualización de estadística bursátil, veremos el aspecto gráfico, en gráficos semanales, que presentan los principales valores por ponderación en el ibex:

Telefónica:




Vemos que si bien Telefónica ha iniciado un camino ascendente, este aun no ha perforado al alza la línea pivot de color violeta, ni la muy importante línea verde de la directriz bajista que va trazando el gráfico desde febrero de 2008. Igualmente vemos que no ha retomado el canal alcista naranja.

En cuanto al volumen, vemos que el ascenso de las últimas semanas no ha sido acompañado de un volumen concordante, sino que, al contrario, vemos como ha ido disminuyendo a la par del incremento en las subidas.

Santander:




Cuadro similar observamos en el Santander. Vemos como en la última semana, a pesar de enfrentarse a la directriz bajista de color verde, que trae desde los máximos del año pasado, terminó cerrando por debajo de ésta.

Por otra parte, al igual que su compañera de equipo, el volumen no ha sido concordante con las subidas experimentadas en las últimas subidas.

BBVA:



El otro gemelo bancario del Ibex, nos muestra que se encuentra en máximos del canal alcista verde que viene desarrollando desde enero de 2008. Así mismo, vemos como se enfrentó a la importante resistencia (ver zonas marcadas con elipses) que tiene en los 15,26 €, sin poder romperla hacia arriba.

De nuevo, el volumen en franco descenso mientras se efectuaban las subidas de las últimas semanas, lo que le resta fiabilidad a las mismas.

Iberdrola:




Quizás la más alcista de las cuatro, debido a que se encuentra en la base del canal naranja de mediano plazo, lugar desde el cual podría tratar de buscar el techo del mismo. Sin embargo, vemos como la importante línea de soporte / resistencia de los 9,49 € (ver elipses) no ha podido ser rota, a pesar del intento efectuado en tal sentido en la última semana.

Al igual que los otros valores vistos en este reporte de estadística bursátil, vemos como el volumen no acompañó el movimiento.

Por último señalar la posible formación (muy poco ortodoxa eso si, pero comentada en algunos foros de bolsa y por ello la inclusión del comentario aquí) de un HCH y que esta empresa se encuentra inmersa en rumores corporativos, sobre una posible OPA por parte de la eléctrica francesa.

Visto el aspecto gráfico de estos cuatro valores, podemos concluir de manera racional que nos esperan sólo subidas y hasta los más altos niveles? Necesariamente debemos señalar que no.

Ojo, no quiero decir que no se vayan a producir tales subidas, ni ser el aguafiestas de la partida, quiero decir que no hay motivos, en mi opinión, para estar inmersos en el más profundo optimismo y en plena euforia alcista, en la que la imprudencia producto de esa sensación de que pronto todo va a subir y no queremos perder tal subida, nos puede llevar a cometer errores en nuestra operativa.

Mi sugerencia, esperar el primer recorte del vértigo acumulado el viernes y ver que tal se desarrollan los movimientos a partir de ahí, sobre todo, el volumen que acompañe a tales movimientos. Mientras, afuera o rabioso corto plazo, alcista o bajista, con la carga justa y stops rigurosos.

Suerte en vuestra operativa y felices plusvalías!!!

sábado, 3 de mayo de 2008

Proteger el capital y cortar las pérdidas. II (del reportillo del 29-02-2008)

Como dijimos en la primera parte de este tema, tratado en uno de los reportillos anteriores, una de las premisas básicas en bolsa es proteger el capital. Para ello, las únicas dos formas de hacerlo son: a) no operando o b) con stops de protección. La primera la desechamos por obvia: si no se opera no habrá pérdidas, pero tampoco ganancias. Así que nos concentraremos en esta y en próximas entregas en ver lo relacionado con los stops de protección.

¿Qué es un stop de protección? Los stops de protección, también llamados stops loss o stops de pérdidas, son ordenes condicionadas de venta que ponemos en nuestra plataforma operativa, para a) evitar que un movimiento en el sentido contrario al previsto, nos haga incurrir en pérdidas superiores a las tolerables o b) evitar que, una vez obtenidas ganancias en una operativa, estas se evaporen, haciéndonos perderlas o incluso peor, entrar en pérdidas.

Estas órdenes condicionadas se activan en cierto nivel predeterminado, señalado por cada quien y se ejecutan según la orden que hayamos dado: a mercado, por lo mejor o “igual o por encima” de determinado precio que indiquemos en nuestra plataforma operativa. Por ejemplo, si compramos una acción en 10 con stop loss de activación a 9 y ejecución a mercado, si el precio baja de 10 y llega a 9 en ese momento se activará la orden de venta y venderá nuestras acciones a mercado. Si el precio, tal como hemos previsto sube por encima de 10 y sigue subiendo, o baja pero no llega a tocar los 9, el stop no se activará o como suele decirse, no saltará.

Nunca se debe operar sin poner stops. El stop no es una garantía 100% segura de que no vamos a incurrir en pérdidas no tolerables, pero es una garantía de que es muy probable de que no incurramos en este tipo de pérdidas.

El stop debe hacerse a través de un orden condicionada de activación automática, pues los stops “mentales” no sirven, no funcionan, uno tiende a olvidarse de ellos, los ignora, los relaja, perdiendo su principal función.

¿Qué parámetros debemos tomar en cuenta a la hora de poner un stop loss? En los stop loss, hay que tomar en cuenta dos variables o parámetros: el primero, obviamente, el precio, vinculado al nivel de pérdidas tolerables o aversión al riesgo de cada quien. El segundo, por lo que comentábamos en la primera parte de este tema, el tiempo, vinculado al coste de oportunidad.

En efecto, mientras transcurra el tiempo y no incurramos en pérdidas, pero tampoco en ganancias o al menos no lleguemos a nuestro precio objetivo, estamos atados a esa operativa, sin ganar ni perder, pero con el dinero inoperante, no lo podemos utilizar para otra operación, perdiendo así el coste de oportunidad o el poder utilizar ese mismo dinero para otra operativa más rentable o provechosa.

Por ello, un buen stop loss no sólo debe tener en cuenta el factor dinero, sino también el factor tiempo.

A) Stop Loss por factor tiempo.

Un stop loss que tome en cuenta el factor tiempo, va a depender de la operativa de cada quien, de la propia aversión al riesgo o del marco temporal que cada uno considere adecuado para su operativa, es decir, el mayor o menor plazo en el que suele operar cada quien.

Hay quienes fijan un lapso de tiempo determinado: una semana, una quincena, un mes, un bimestre, etc. Transcurrido el lapso de tiempo fijado, si no se ha logrado el precio objetivo, se activa el stop. Otros, establecen determinado número de sesiones, 10, 15, 20 o 30 sesiones, por ejemplo, transcurridas las cuales, se activa el stop. También, hay quienes cierran las operaciones no ganadoras, en determinado momento o en determinadas fechas, independientemente del tiempo que lleven con la posición, por ejemplo: todos los días 15 del mes, los días 30, los días 30 de los meses pares, etc.

En definitiva, la modalidad y tiempo establecido, va a depender del gusto, operativa y frecuencia con la que cada quien se sienta más cómodo. Debe tomarse en cuenta que algunas plataformas operativas no permiten exceder determinado lapso de tiempo para poner una orden condicionada y como suelen no avisar de manera automática cuando caducan, hay que estar pendiente de reactivarla para no quedarnos sin stop.

Vistos las distintas modalidades de stops vinculados al factor tiempo, veremos en próximos reportillos los diferentes tipos de stops vinculados al factor dinero.

Proteger el capital y cortar las pérdidas. I (del reportillo del 28-02-2008)

Una de las premisas básicas en bolsa es proteger el capital. El capital es la materia prima de la inversión o especulación bursátil. Sin el nada podemos hacer. Si se nos acaba, tenemos que salirnos del mercado, no hay otra opción. Por ello, es de vital importancia conservarlo, para lo cual, además de obtener ganancias con cierta regularidad al menos, es necesario reducir o cortar las pérdidas al máximo y lo más rápido posible.

¿Por qué es tan importante cortar las pérdidas? Un simple ejercicio matemático, nos hará caer en cuenta de algo, que por pensar en valores absolutos y no porcentuales, suele pasarnos desapercibido. Supongamos que nuestro capital es 10 y que al hacer una operación, tenemos una pérdida de 1. Para volver al estado inicial, recuperamos con una inversión ese 1 y volvemos a tener 10. Perdemos 1, ganamos 1, estamos igual que al principio ¿no?.Eso es pensar en valores absolutos.

Ahora pensemos en valores porcentuales. Tenemos 10 con los que hacemos una operación y en ella perdemos 1. Es decir el 10%. Para recuperar ese 1, tenemos los 9 que nos quedan ¿no?. Si invertimos 9 y ganamos 1, tenemos una ganancia ¿de? Exacto 11,11 %. Es decir, para sólo recuperar, tenemos que tener una ganancia porcentual superior a nuestra pérdida. En la siguiente columna, veremos como se va agravando la situación, a medida que las pérdidas son mayores:



(pinchar sobre el cuadro para ver)

Vemos claramente como, a medida que aumentan las pérdidas, el porcentaje de ganancia necesario en la siguiente inversión, sólo para recuperar la inversión inicial, se incrementa significativamente. Incluso, el limitar las pérdidas a un porcentaje pre-determinado de las mismas, hace que, tras una serie consecutiva de estas, el porcentaje de ganancias necesario para equipararse al nivel inicial se incremente de manera no proporcional, tal como veremos en la tabla a continuación:


(pinchar sobre el cuadro para ver)

Así vemos que, aunque mantengamos el porcentaje de pérdidas en el 3% y cada vez perdamos menos en valor absoluto, el porcentaje necesario de ganancias para poder recuperar las pérdidas, es cada vez mayor.

Lograr operaciones con ganancias superiores al 10% en el corto plazo, es muy muy difícil. Lograrlas de más del 20% es casi imposible y muy difícil aun en el mediano plazo. Pérdidas del más del 30% son prácticamente irrecuperables aun en el largo plazo.

Evitar las pérdidas es prácticamente imposible en una operativa permanente de corto y mediano plazo. En una operativa de muy largo plazo no, pero perdemos el coste de oportunidad, de utilizar los euros en otra operación que nos reditúe más ganancias, con el riesgo implícito de que si tenemos la necesidad de liquidar la posición en un momento determinado, si podemos registrar pérdidas y estas pueden ser muy cuantiosas. Por ello, es vital limitar las pérdidas a niveles tolerables y recuperables, que nos permitan mantenernos en el mercado todo el tiempo que queramos y realizar operativas con montos cada vez mayores, además de obtener rendimientos aprovechables.

Los rumores financieros (del reportillo del 26-02-2008)

Son rumores, son rumores !!!

En el reportillo de ayer, hablamos un poco sobre las noticias del ámbito económico y financiero y como afectan éstas al mercado. Hoy, vamos a ver la otra cara de la moneda “las otras noticias”, los rumores. El DRAE, define un rumor, como una “Voz que corre entre el público”. En efecto, los rumores financieros o bursátiles son informaciones, noticias no confirmadas, etc. que corren libremente por foros de bolsa, páginas web, chats e incluso por canales televisivos y prensa económica especializada. ¿Cómo comienza el rumor? Debemos comenzar por distinguir dos tipos de rumores: en primer lugar los que tienen alguna base cierta, en segundo lugar, los que son absolutamente producto de la imaginación del autor o los autores iniciales. Entre los primeros podemos incluir los que se basan en ciertas previsiones de resultados (positivos o negativos) o de negocios de empresas, de sectores económicos, etc.; los que son producto de la llamada “información privilegiada o interna” o los que se basan en declaraciones (o la expresión facial o tono de voz, incluso) de funcionarios, directores de empresas u órganos reguladores. Entre los segundos, la gama se amplía a aquellos que son producto de mitómanos, errores, manipulación pura y dura de cierto valor o sector, o simplemente de previsiones, opiniones o cálculos a los que se les da cierta credibilidad y comienzan a rodar en forma de rumor, muchas veces ampliados o exagerados.
El peligro de un rumor es, por una parte, su capacidad de expansión y difusión, la cual es exponencial y, gracias a internet, a velocidades de vértigo y por otra, como todo rumor, cada “difusor” puede añadirle notas de su propia cosecha, distorsionando más aun su contenido, al no haber una información o noticia cierta u oficial con la cual cotejarlo o comprobar su veracidad.
El rumor, al igual que una noticia cierta y dado lo que explicábamos en el reportillo de ayer, puede producir movimientos en el mercado al éste tener la tendencia a descontarlo todo. Incluso puede provocar movimientos realmente importantes que provoquen reacciones oficiales (suspensión de la cotización por determinado tiempo hasta que la empresa informe sobre la situación) o de la misma empresa, confirmando el rumor, que entonces pasa a convertirse en noticia, o negándolo, en cuyo caso suele ocasionarse un movimiento en la cotización, en sentido contrario al que antecedió a la noticia oficial y que muchas veces llega a excederlo.
¿Cómo saber si antes de la confirmación o negación, el rumor es cierto o no? Es muy difícil precisarlo. Hay quienes dicen que ocurre un movimiento inusual en el volumen de las transacciones de la empresa con anterioridad (dos semanas antes o así) a que se conozca y comience a expandir el rumor. Otros buscan confirmar a través de datos fundamentales, revisión de noticias o simple lógica y / o experiencia (comportamiento anterior de casos similares, por ejemplo), la veracidad o no del rumor. El incremento del volumen y su cuantía, así como el movimiento de la acción en un sentido u otro, con posterioridad a la difusión del rumor, también puede ser un indicador de su posible certeza o no. En líneas generales no hay una forma medianamente cierta de saber, con anterioridad y relativa precisión, si un rumor se convertirá en noticia cierta o no.
Lo verdaderamente relevante, es el movimiento en la acción o sector que acompaña a un rumor. Sea de base cierta o no, el mercado va a tender a querer descontar la noticia en caso de ser cierta. Así, aparte del volumen propio ocasionado por quienes manejan la noticia (en caso de ser cierta), se suma el volumen de aquellos que, sabiéndolo rumor, se suman a la ola, descontando así el mercado la certeza de la noticia. Cuando la noticia se confirma el mercado ya la ha descontado y de no ser cierto el rumor, comienza un movimiento en sentido contrario al anterior y mucho más rápido aun.
Por ello, dado que cuando se conoce la noticia, en el mejor de los casos, no sucede nada significativo en el movimiento del precio, existe el viejo dicho bursátil: “compra con el rumor y vende con la noticia”. Ejemplos hay miles: la aprobación de Yondelis en Zeltia, la fusión de Alcatel y Lucent, los rumores de fusión de Astroc y Aisa, los rumores de OPA sobre Iberia (en curso) y así ejemplos y ejemplos.
Así que a no olvidarlo. Cuando conocemos un rumor y de alguna forma nos convencemos de su certeza, algo extraño, una combinación de la más pura avaricia mezclada con el orgullo y la vanidad de poder vencer al mercado se apodera de nosotros, en una suerte de extraño maleficio que nos impide pensar con racionalidad. Una vez que sale la noticia, esa misma sensación nos va a impedir olvidarnos del dicho en cuestión, convenciéndonos de que conservar la posición adquirida con el rumor, es la mejor decisión que podemos tomar, con las consiguientes pérdidas posteriores. Por ello, insisto, nunca olvidarlo: compren con el rumor y vendan con la noticia, no se arrepentirán.Una advertencia final, cuídense de los rumores ocasionados por los llamados “calienta valores”, personas que se posicionan en determinados valores, usualmente de los que mueven poco volumen y llenan los foros de análisis, informes técnicos y supuestas noticias, donde aseguran beneficios para los que se posicionen, del 100% o más. Son personas sin escrúpulos que liquidan su posición en lo que se incrementa ligeramente el valor, dejando a muchos pillados en el mismo. Lamentablemente son una especie de plaga que pulula en algunos foros y se aprovechan de la buena fe o la inexperiencia de quienes caen en sus redes. Cuídense de ellos como si de una enfermedad infecciosa se tratase y recuerden siempre que nadie ofrece duros a cuatro pesetas, no dejéis que la avaricia guíe vuestra operativa y os haga perder unos euros que cuesta mucho ganar.

jueves, 1 de mayo de 2008

De nuevo las noticias (reportillo del 25-02-2008)

De nuevo las noticias.

En uno de los reportillos pasados mencionábamos lo sensible que estaban los mercados a las noticias. Además, se mencionaba que el movimiento del mercado ocurría y luego se justificaba el movimiento con la noticia, explicando en cada noticia que aparece que, si el mercado había subido la noticia era positiva y viceversa en caso de que el movimiento fuera descendente. Así, la noticia era positiva o negativa a toro pasado, una vez que el mercado hacía el movimiento posterior. En los actuales momentos, el mercado está muy sensible a las noticias, está “nervioso”.

José Luís Carpatos, en su página web, siempre valora las noticias en una escala del 1 al 5 según la menor o mayor capacidad de causar reacciones al mercado. En los reportillos, trato de resaltar en verde aquellas noticias que considero causarán algún movimiento importante en el mercado. Usualmente, ciertos datos macroeconómicos ya se prevén antes de su anuncio, por ello, el mercado los descuenta con antelación y, cuando se publica el dato, si éste se aproxima a la previsión, el movimiento no es significativo, por más importante que sea el dato. Luego, en determinadas ocasiones, el mercado está más sensible a ciertos datos que a otros, lo cual va a ir dependiendo de la coyuntura, el ciclo o el momento económico que se esté viviendo. Actualmente, datos que en el pasado no solían ser considerados muy relevantes, como los vinculados a la venta y permisos de viviendas y otorgamiento de hipotecas o los de consumo minorista, por ejemplo, ahora, dada la coyuntura económica de gran incertidumbre que estamos atravesando, son esperados con gran expectativa por operadores y analistas y suelen provocar importantes movimientos en el mercado, pues se consideran buenos indicadores del mayor o menor alcance de la “crisis” de las sub-prime y el seguimiento de dichos datos, se pretende utilizar para anticipar si se está saliendo de la mencionada crisis o si, por el contrario, nos estamos adentrando con profundidad en la misma.

Sin embargo y aunque suene contradictorio con lo anterior, las noticias leerlas con cautela. Una cosa es la economía “real” por llamarla de alguna forma y otra la economía “bursátil”. La bolsa es mucho más “rápida” que los ciclos económicos reales. Hemos visto índices bursátiles subir a máximos históricos a pesar de que la vida económica de un país o sector no estaba atravesando su mejor momento. Igualmente, hemos visto que cuando las noticias económicas, indicadores macro y otros parámetros de medición económica, anuncian a bombo y platillo lo profundo y grave de una crisis, ya la bolsa hace algún tiempo, ha visto mínimos y ha comenzado un proceso de recuperación desde ellos.

Lo antes indicado, obedece probablemente a que el ciclo bursátil y el económico se mueven de distinta manera, tal como vemos en un gráfico que pretende explicar esta diferencia temporal entre uno y otro ciclo:



Fuente: http://www.capitalbolsa.com/mostrar_imagen.php?imagen=/img_news/IMG_20080130093927.JPG



Vemos en este gráfico marcado en amarillo el movimiento del ciclo económico y superpuesto sobre éste, el ciclo bursátil. Así, vemos que cuando la economía está en la fase más baja de su ciclo, lo que sería “en lo más profundo de la crisis”, la bolsa ya está en inicios del ciclo alcista. Este gráfico también pretende explicar, que títulos o sectores son los protagonistas en cada fase o momento del ciclo.

¿Se puede determinar el momento exacto del ciclo económico y su coincidencia con el ciclo bursátil? Creo que si y este gráfico lo explicaría. ¿Se puede determinar con antelación y precisión la duración de un ciclo económico y por ende la duración del ciclo bursátil asociado a éste? Pienso que no. Desde los ancestrales tiempos en que José soñaba con vacas en el antiguo Egipto, se le ha atribuido una duración aproximada de 7 años a cada ciclo boyante de la economía, el cual precede y se alterna con otro ciclo de igual duración de malos tiempos económicos. Cada economista o escuela de pensamiento económico, prácticamente, tienen su propia opinión sobre la duración del ciclo económico. La llamada nueva economía y el desarrollo de nuevas tecnologías, posiblemente influyan en la duración de los ciclos, aun cuando todo es muy reciente para precisar el tema con cierta exactitud. Si mal puede saberse la duración del ciclo económico, mal puede saberse la duración del ciclo bursátil por asociación a este, sin embargo, las señales, las noticias y datos macro y empresariales publicados y, según este anterior gráfico (ojo no deja de ser una teoría) la relevancia o protagonismo de ciertos valores asociados a sectores concretos, puede darnos pistas sobre el momento de cada fase y su posterior desarrollo.

Volatilidad es la consigna (del reportillo de 25-02-2008)

Volatilidad es la consigna. En efecto, ya a nadie extraña ver rangos, entre mínimos y máximos de una misma sesión, cercanos a los 200 puntos, lo cual, en términos porcentuales nos haría hablar de un porcentaje cercano al 1,5% o, como vimos en la sesión del reciente día 15, cercana a un 3%. Tal diferencia entre máximos y mínimos, hace particularmente difícil la operativa, aumentando la posibilidad de pérdidas significativas si nos agarra el mercado con el pie cambiado, pero también aumentado la posibilidad de tener mejores ganancias en caso de estar posicionado en el sentido del mercado. Hay que tenerle miedo a la volatilidad? Pienso que no. Como se dice del mar hay que tenerle respeto. La temeridad, la falta de cautela y las imprevisiones, se pagan caras, tanto frente a las mareas como frente a las cotizaciones. Como debe ser una operativa en un mercado volátil? De tener acceso a derivados, lo ideal sería posicionarse en alguna estrategia que tomase en cuenta esta variable con adecuada cobertura. De sólo operar en el mercado de contado, stops rigurosos y con un margen suficiente como para que no sean barridos en la primera trampa de cambio y por último no esperar que la cotización esté justo en el nivel de referencia para liquidar la posición, lo que ya se ha dicho alguna vez en estos reportillos: que el primer y el último euro, los gane otro.

Ahora la culpa es de las Monolines (reportillo del 15-02-2008)

Ahora la culpa es de las Monolines

Pero vamos a ver ¿qué demonios son las benditas monolines de las que tanto se habla ahora pero que nadie antes había oído jamás? Las fulanas monolines, según he leído son una especie de aseguradoras / avalistas que, amparadas por su máxima calidad crediticia (AAA según Moody´s o Fitch, calificadoras de riesgos) fungen como especie de avalistas o aseguradoras de emisiones publicas de bonos u otros instrumentos financieros.

Así, si una institución quiere realizar una emisión de bonos con las que financiarse o financiar una determinada inversión, emite dichos bonos y acude a una de estas “monolines” para que los avale o asegure. La institución emisora, abarata su coste de financiación al contar con una garantía triple A (menos riesgo, menos pago) y la monoline en cuestión cobra al emisor una prima por el servicio.

Hasta ahora todo muy bien, negocio bueno para todos: El emisor paga menos, la monoline cobra su prima y quien adquiera el bono, adquiere un activo avalado con la máxima calidad crediticia. Todos felices pues.

El problema parece ser, como siempre, que la avaricia rompe el saco, parece ser que las tales monolines han asegurado operaciones por valor de muchos miles de millones de dólares, sin contar con el capital suficiente para hacer frente a posibles impagos por parte de sus clientes, principalmente los emisores de bonos corporativos.

Al subir los intereses, se producen los impagos y comienza el peligro. Al no tener capacidad suficiente para garantizar todos los posibles impagos, las calificadoras de riesgo ya no ven con tan buenos ojos a las monolines y comienzan a cuestionarse si de verdad se merecen esa AAA o se merecen, por avariciosos y peseteros un poco menos.

Así, la primera en actuar fue la calificadora Fitch quitándole el nivel AAA a Ambac Assurance Corp., una de las dos primeras compañías “monolines” a nivel mundial y lo que se temía era la primera de muchas por venir, se confirmó ahora, ya que la primera aseguradora de bonos grandes, FGIC, acaba de perder el rating AAA de Mody´s.

Los adquirentes de estos bonos avalados triple A, suelen ser bancos, fondos y otras instituciones financieras, cuyo marco regulatorio y normativa interna, no les permite tener en cartera bonos que no tengan categoría AAA.

¿Qué hace uno de estos bancos u otra institución financiera que tenía un bono AAA que ahora ya no lo es, si la regulación no le permite tener títulos de menor rating? Exacto, los tienen que vender. ¿Y cuanto vale ahora un título que antes era AAA pero que ahora no lo es? Exacto, menos (veo que a pesar del ladrillo están atentos y me siguen).

Según leí en alguna web, una estimación conservadora de la pérdida de valor del 1% de estos títulos “degradados” significaría pérdidas para el sistema financiero de alrededor (la verdad que creo que no tienen idea de a cuanto ascienden en realidad) de 15.000 millones de dólares. Peanuts, como dicen los norteamericanos.

Y Uds. dirán: vale, pero todo ese rollo de las monolines es renta fija, no tiene que ver con renta variable y por lo tanto no afectará las bolsas así que menos rollo. Pues no. El sistema financiero es por una parte motor y por la otra lubricante del gran engranaje económico mundial. Lo que afecta a la banca afecta al resto de los sectores, ya que se produce una contracción del crédito, menos posibilidades de financiarse y crédito más caro, lo que se verá traducido en menos beneficios en las empresas, lo que tarde o temprano se verá reflejado en la reducción del precio de las cotizaciones.

Nótese que en el párrafo anterior está resaltado en verde lo de “tarde o temprano” y esa, al igual que en el reportillo de ayer, es la gran duda: ¿descontó ya el mercado todo esto o lo peor está por venir? De nuevo, la respuesta es “qui lo sa”. Así que de nuevo la misma recomendación, o el más rabioso corto plazo o el más holgado largo plazo. Entrar en acciones con miras a medio plazo (y con la volatilidad reinante, medio plazo es más de una semana) es más que una osadía, una insensatez.

Bolsa o Economía (reportillo del 14-02-2008)

¿Bolsa o Economía? he ahí el dilema.

Complicado el tema. Salvo el dato de ventas minoristas en USA, todos los datos que se han venido publicando son más malos que buenos. Los fantasmas tanto de la recesión como de la inflación, con las nefastas consecuencias que de implantarse traerían, rondan en las cercanías. Hoy, la avalancha de datos relacionados con los PIB europeos quizás nos confirmen de manera definitiva lo que muchos ya sospechamos: que la economía no está nada bien. Y mientras tanto ¿qué hacen las bolsas? Pues subir, subir y seguir subiendo. Unos días con subidas de vértigo, como el martes, haciéndonos recordar la euforia alcista de los mejores tiempos, otros, como el del miércoles, con subidas más cautelosas, pero igual subidas.

Cuando en la economía real comenzó a hablarse de crisis, despidos masivos, aumentos de la morosidad e impagos, las bolsas, en particular la española, siguió su camino ascendente llegando a alcanzar máximos históricos, como si la cosa no fuera con ella.


La economía va evidentemente por un lado y la bolsa va por otro, pero (y ojo con este pero), la situación económica real, afecta a las empresas, las cuales van a tener menores beneficios y eso, tarde o temprano, se va a reflejar en las cotizaciones de dichas empresas en bolsa. La duda que tenemos (afortunada o desgraciadamente no sólo yo), es si la gran caída bursátil que vimos en el mes de enero, fue el descuento de la mala situación económica que vivimos y por ende de que lo peor ya pasó, o si sólo fue el comienzo de una racha de ajustes de los precios de cotizaciones que debe venir, llevando a muchas de las cotizadas e índices a ver cotas muy inferiores a las que actualmente presentan.


Qui lo sa? Creo que de verdad nadie. Por ello, una de dos, asumimos que los precios actuales están baratos en virtud del per y otras ratios fundamentales y compramos con miras a largo plazo (sin amargarnos ni desesperar si vemos los precios caer más) o nos regimos por un análisis técnico a muy corto plazo, prácticamente en incursiones de compra y venta tipo comando, con rigurosos stops y el dedo puesto en el botón de cerrar la posición. Caso contrario, las autoridades sanitarias van a tener que obligar a los brokers, bancos, agencias y sociedades de valores, webs y blogs de bolsa y demás operadores bursátiles a incluir en grandes letras una coletilla similar a la de los paquetes de tabaco: “los mercados financieros pueden ser nocivos para su salud” y no hablo sólo de salud financiera, hablo de la otra, de la que no hay repuestos ni sustitutos y por ello hay que cuidar mucho más.