jueves, 1 de mayo de 2008

De nuevo las noticias (reportillo del 25-02-2008)

De nuevo las noticias.

En uno de los reportillos pasados mencionábamos lo sensible que estaban los mercados a las noticias. Además, se mencionaba que el movimiento del mercado ocurría y luego se justificaba el movimiento con la noticia, explicando en cada noticia que aparece que, si el mercado había subido la noticia era positiva y viceversa en caso de que el movimiento fuera descendente. Así, la noticia era positiva o negativa a toro pasado, una vez que el mercado hacía el movimiento posterior. En los actuales momentos, el mercado está muy sensible a las noticias, está “nervioso”.

José Luís Carpatos, en su página web, siempre valora las noticias en una escala del 1 al 5 según la menor o mayor capacidad de causar reacciones al mercado. En los reportillos, trato de resaltar en verde aquellas noticias que considero causarán algún movimiento importante en el mercado. Usualmente, ciertos datos macroeconómicos ya se prevén antes de su anuncio, por ello, el mercado los descuenta con antelación y, cuando se publica el dato, si éste se aproxima a la previsión, el movimiento no es significativo, por más importante que sea el dato. Luego, en determinadas ocasiones, el mercado está más sensible a ciertos datos que a otros, lo cual va a ir dependiendo de la coyuntura, el ciclo o el momento económico que se esté viviendo. Actualmente, datos que en el pasado no solían ser considerados muy relevantes, como los vinculados a la venta y permisos de viviendas y otorgamiento de hipotecas o los de consumo minorista, por ejemplo, ahora, dada la coyuntura económica de gran incertidumbre que estamos atravesando, son esperados con gran expectativa por operadores y analistas y suelen provocar importantes movimientos en el mercado, pues se consideran buenos indicadores del mayor o menor alcance de la “crisis” de las sub-prime y el seguimiento de dichos datos, se pretende utilizar para anticipar si se está saliendo de la mencionada crisis o si, por el contrario, nos estamos adentrando con profundidad en la misma.

Sin embargo y aunque suene contradictorio con lo anterior, las noticias leerlas con cautela. Una cosa es la economía “real” por llamarla de alguna forma y otra la economía “bursátil”. La bolsa es mucho más “rápida” que los ciclos económicos reales. Hemos visto índices bursátiles subir a máximos históricos a pesar de que la vida económica de un país o sector no estaba atravesando su mejor momento. Igualmente, hemos visto que cuando las noticias económicas, indicadores macro y otros parámetros de medición económica, anuncian a bombo y platillo lo profundo y grave de una crisis, ya la bolsa hace algún tiempo, ha visto mínimos y ha comenzado un proceso de recuperación desde ellos.

Lo antes indicado, obedece probablemente a que el ciclo bursátil y el económico se mueven de distinta manera, tal como vemos en un gráfico que pretende explicar esta diferencia temporal entre uno y otro ciclo:



Fuente: http://www.capitalbolsa.com/mostrar_imagen.php?imagen=/img_news/IMG_20080130093927.JPG



Vemos en este gráfico marcado en amarillo el movimiento del ciclo económico y superpuesto sobre éste, el ciclo bursátil. Así, vemos que cuando la economía está en la fase más baja de su ciclo, lo que sería “en lo más profundo de la crisis”, la bolsa ya está en inicios del ciclo alcista. Este gráfico también pretende explicar, que títulos o sectores son los protagonistas en cada fase o momento del ciclo.

¿Se puede determinar el momento exacto del ciclo económico y su coincidencia con el ciclo bursátil? Creo que si y este gráfico lo explicaría. ¿Se puede determinar con antelación y precisión la duración de un ciclo económico y por ende la duración del ciclo bursátil asociado a éste? Pienso que no. Desde los ancestrales tiempos en que José soñaba con vacas en el antiguo Egipto, se le ha atribuido una duración aproximada de 7 años a cada ciclo boyante de la economía, el cual precede y se alterna con otro ciclo de igual duración de malos tiempos económicos. Cada economista o escuela de pensamiento económico, prácticamente, tienen su propia opinión sobre la duración del ciclo económico. La llamada nueva economía y el desarrollo de nuevas tecnologías, posiblemente influyan en la duración de los ciclos, aun cuando todo es muy reciente para precisar el tema con cierta exactitud. Si mal puede saberse la duración del ciclo económico, mal puede saberse la duración del ciclo bursátil por asociación a este, sin embargo, las señales, las noticias y datos macro y empresariales publicados y, según este anterior gráfico (ojo no deja de ser una teoría) la relevancia o protagonismo de ciertos valores asociados a sectores concretos, puede darnos pistas sobre el momento de cada fase y su posterior desarrollo.

Volatilidad es la consigna (del reportillo de 25-02-2008)

Volatilidad es la consigna. En efecto, ya a nadie extraña ver rangos, entre mínimos y máximos de una misma sesión, cercanos a los 200 puntos, lo cual, en términos porcentuales nos haría hablar de un porcentaje cercano al 1,5% o, como vimos en la sesión del reciente día 15, cercana a un 3%. Tal diferencia entre máximos y mínimos, hace particularmente difícil la operativa, aumentando la posibilidad de pérdidas significativas si nos agarra el mercado con el pie cambiado, pero también aumentado la posibilidad de tener mejores ganancias en caso de estar posicionado en el sentido del mercado. Hay que tenerle miedo a la volatilidad? Pienso que no. Como se dice del mar hay que tenerle respeto. La temeridad, la falta de cautela y las imprevisiones, se pagan caras, tanto frente a las mareas como frente a las cotizaciones. Como debe ser una operativa en un mercado volátil? De tener acceso a derivados, lo ideal sería posicionarse en alguna estrategia que tomase en cuenta esta variable con adecuada cobertura. De sólo operar en el mercado de contado, stops rigurosos y con un margen suficiente como para que no sean barridos en la primera trampa de cambio y por último no esperar que la cotización esté justo en el nivel de referencia para liquidar la posición, lo que ya se ha dicho alguna vez en estos reportillos: que el primer y el último euro, los gane otro.

Ahora la culpa es de las Monolines (reportillo del 15-02-2008)

Ahora la culpa es de las Monolines

Pero vamos a ver ¿qué demonios son las benditas monolines de las que tanto se habla ahora pero que nadie antes había oído jamás? Las fulanas monolines, según he leído son una especie de aseguradoras / avalistas que, amparadas por su máxima calidad crediticia (AAA según Moody´s o Fitch, calificadoras de riesgos) fungen como especie de avalistas o aseguradoras de emisiones publicas de bonos u otros instrumentos financieros.

Así, si una institución quiere realizar una emisión de bonos con las que financiarse o financiar una determinada inversión, emite dichos bonos y acude a una de estas “monolines” para que los avale o asegure. La institución emisora, abarata su coste de financiación al contar con una garantía triple A (menos riesgo, menos pago) y la monoline en cuestión cobra al emisor una prima por el servicio.

Hasta ahora todo muy bien, negocio bueno para todos: El emisor paga menos, la monoline cobra su prima y quien adquiera el bono, adquiere un activo avalado con la máxima calidad crediticia. Todos felices pues.

El problema parece ser, como siempre, que la avaricia rompe el saco, parece ser que las tales monolines han asegurado operaciones por valor de muchos miles de millones de dólares, sin contar con el capital suficiente para hacer frente a posibles impagos por parte de sus clientes, principalmente los emisores de bonos corporativos.

Al subir los intereses, se producen los impagos y comienza el peligro. Al no tener capacidad suficiente para garantizar todos los posibles impagos, las calificadoras de riesgo ya no ven con tan buenos ojos a las monolines y comienzan a cuestionarse si de verdad se merecen esa AAA o se merecen, por avariciosos y peseteros un poco menos.

Así, la primera en actuar fue la calificadora Fitch quitándole el nivel AAA a Ambac Assurance Corp., una de las dos primeras compañías “monolines” a nivel mundial y lo que se temía era la primera de muchas por venir, se confirmó ahora, ya que la primera aseguradora de bonos grandes, FGIC, acaba de perder el rating AAA de Mody´s.

Los adquirentes de estos bonos avalados triple A, suelen ser bancos, fondos y otras instituciones financieras, cuyo marco regulatorio y normativa interna, no les permite tener en cartera bonos que no tengan categoría AAA.

¿Qué hace uno de estos bancos u otra institución financiera que tenía un bono AAA que ahora ya no lo es, si la regulación no le permite tener títulos de menor rating? Exacto, los tienen que vender. ¿Y cuanto vale ahora un título que antes era AAA pero que ahora no lo es? Exacto, menos (veo que a pesar del ladrillo están atentos y me siguen).

Según leí en alguna web, una estimación conservadora de la pérdida de valor del 1% de estos títulos “degradados” significaría pérdidas para el sistema financiero de alrededor (la verdad que creo que no tienen idea de a cuanto ascienden en realidad) de 15.000 millones de dólares. Peanuts, como dicen los norteamericanos.

Y Uds. dirán: vale, pero todo ese rollo de las monolines es renta fija, no tiene que ver con renta variable y por lo tanto no afectará las bolsas así que menos rollo. Pues no. El sistema financiero es por una parte motor y por la otra lubricante del gran engranaje económico mundial. Lo que afecta a la banca afecta al resto de los sectores, ya que se produce una contracción del crédito, menos posibilidades de financiarse y crédito más caro, lo que se verá traducido en menos beneficios en las empresas, lo que tarde o temprano se verá reflejado en la reducción del precio de las cotizaciones.

Nótese que en el párrafo anterior está resaltado en verde lo de “tarde o temprano” y esa, al igual que en el reportillo de ayer, es la gran duda: ¿descontó ya el mercado todo esto o lo peor está por venir? De nuevo, la respuesta es “qui lo sa”. Así que de nuevo la misma recomendación, o el más rabioso corto plazo o el más holgado largo plazo. Entrar en acciones con miras a medio plazo (y con la volatilidad reinante, medio plazo es más de una semana) es más que una osadía, una insensatez.

Bolsa o Economía (reportillo del 14-02-2008)

¿Bolsa o Economía? he ahí el dilema.

Complicado el tema. Salvo el dato de ventas minoristas en USA, todos los datos que se han venido publicando son más malos que buenos. Los fantasmas tanto de la recesión como de la inflación, con las nefastas consecuencias que de implantarse traerían, rondan en las cercanías. Hoy, la avalancha de datos relacionados con los PIB europeos quizás nos confirmen de manera definitiva lo que muchos ya sospechamos: que la economía no está nada bien. Y mientras tanto ¿qué hacen las bolsas? Pues subir, subir y seguir subiendo. Unos días con subidas de vértigo, como el martes, haciéndonos recordar la euforia alcista de los mejores tiempos, otros, como el del miércoles, con subidas más cautelosas, pero igual subidas.

Cuando en la economía real comenzó a hablarse de crisis, despidos masivos, aumentos de la morosidad e impagos, las bolsas, en particular la española, siguió su camino ascendente llegando a alcanzar máximos históricos, como si la cosa no fuera con ella.


La economía va evidentemente por un lado y la bolsa va por otro, pero (y ojo con este pero), la situación económica real, afecta a las empresas, las cuales van a tener menores beneficios y eso, tarde o temprano, se va a reflejar en las cotizaciones de dichas empresas en bolsa. La duda que tenemos (afortunada o desgraciadamente no sólo yo), es si la gran caída bursátil que vimos en el mes de enero, fue el descuento de la mala situación económica que vivimos y por ende de que lo peor ya pasó, o si sólo fue el comienzo de una racha de ajustes de los precios de cotizaciones que debe venir, llevando a muchas de las cotizadas e índices a ver cotas muy inferiores a las que actualmente presentan.


Qui lo sa? Creo que de verdad nadie. Por ello, una de dos, asumimos que los precios actuales están baratos en virtud del per y otras ratios fundamentales y compramos con miras a largo plazo (sin amargarnos ni desesperar si vemos los precios caer más) o nos regimos por un análisis técnico a muy corto plazo, prácticamente en incursiones de compra y venta tipo comando, con rigurosos stops y el dedo puesto en el botón de cerrar la posición. Caso contrario, las autoridades sanitarias van a tener que obligar a los brokers, bancos, agencias y sociedades de valores, webs y blogs de bolsa y demás operadores bursátiles a incluir en grandes letras una coletilla similar a la de los paquetes de tabaco: “los mercados financieros pueden ser nocivos para su salud” y no hablo sólo de salud financiera, hablo de la otra, de la que no hay repuestos ni sustitutos y por ello hay que cuidar mucho más.